Por qué no marinamos
Un ingrediente
La mayoría del pollo que se vende en Chile viene marinado. En la industria, marinar significa inyectar la carne con una solución de agua, sal y fosfatos para que retenga líquido y pese más.
El nuestro no pasa por ahí. Es pechuga deshuesada, porcionada y congelada. Nada más.
Qué cambia en la práctica
1. Pagas pollo, no agua
Una parte del peso del pollo inyectado es líquido que se evapora al cocinarlo. Ese peso se paga al mismo precio que la carne.
2. Menos sodio
El pollo sin marinar tiene alrededor de 50 mg de sodio por 100 g, que es el que trae naturalmente. El marinado supera los 150 mg por la salmuera inyectada.
3. No se achica en la sartén
Al cocinar pollo inyectado, el agua sale y la pieza se reduce de forma notoria. Sin inyección, la merma es mucho menor.
4. Sabor y textura de pollo
La salmuera cambia la textura: la vuelve más blanda y esponjosa. El pollo natural es más firme. Bien cocinado, es más jugoso y sabe a pollo.
Cómo comprobarlo tú mismo
Da vuelta el envase de cualquier pollo del supermercado y lee la lista de ingredientes. Si aparecen agua, sal, tripolifosfato de sodio, carragenina o similares, ese pollo está marinado.
Ahora lee la nuestra: pollo.